La sala albergó la obra de Marta Rodríguez González-Carvajal. El espacio municipal se llena de color y ‘miradas’ a las que la artista otorga especial relevancia: “a través de ella se ve el alma de las personas con las que estoy en comunicación durante los tres meses en los que estoy trabajando los retratos” asegura la artista salmantina, quien comenzó a pintar cuando dejó de trabajar con motivo de su enfermedad.
La muestra lleva por título “Colores y miradas del alma” y cuenta con paisajes urbanos y de naturaleza, así como creaciones propias todo ello resultado de experiencias personales de la artista. “Pintando soy muy detallista, lo mismo en los colores que en la pincelada o cuando utilizo espátula. Todos los colores aparecen en mi paleta, el color oro, la plata y el bronce, siempre para simbolizar algo y para destacar los colores uso los complementarios”, explica.
“La emoción que me producen los colores la expresaba Van Gogh, cuando decía “es color es a la pintura lo que el entusiasmo es a la vida”. Ese entusiasmo es el que puedo transmitir gracias a la colaboración incondicional y continua de mi marido, compañero y cuidador José Mª García Laborda, musicólogo y compositor, quien ha compuesto una preciosa y adecuada música para muchos de los cuadros y para algunos retratos, a los que ha añadido un poema”, señala la artista. es








